La Red ya sabe cómo sortear la lucha contra las descargas

Pablo Romero | Madrid
Frente al cierre de sitios web o la censura, más código y más reutilización de datos. Esa es la filosofía que surge cada vez con más fuerza ante el aumento del esfuerzo en la lucha contra la llamada ‘piratería’. Al final, frente a proyectos como la ‘Ley Sinde Wert’ en España o SOPA en EEUU, surge una pregunta: ¿es realmente posible frenar la difusión de datos?
Justo tras el cierre de Megaupload, la opinión más extendida por la Red era que se iba a vivir una vuelta al intercambio de archivos P2P. Proyectos como el buscador de archivos Foofinder, del informático Pablo Soto (auténtico azote de las discográficas en España tras su reciente victoria en los tribunales después de ser demandado por sus programas de P2P) o la conversión de algunos sitios de enlaces en foros de opinión son muestras de ello.
El llamado Proyecto SindeClon va un paso más allá. Se trata de un ejemplo de cómo la extracción del ‘ADN’ de un sitio web permite darle otros usos o presentarlos en otros formatos, según afirma su creador, el informático Juan Gabriel Covas Egea, autor también de varios estudios sobre el uso de P2P para la Asociación de Internautas. “Un ejemplo son algunas aplicaciones para móviles, que presentan la misma información que puede tener una web, pero de otra manera, o los típicos ‘comparadores de precios’ de varias páginas distintas”, comenta acerca de este peculiar “proyecto educativo”.
Un pequeño programa informático puede, por ejemplo, recoger datos de la Red, reorganizarlos y presentarlos luego de la manera que al usuario le convenga, sobre todo mediante técnicas de ‘web scrapping’. “La informática está ahí para automatizar ese tipo de tareas”, razona.
¿Cómo funciona?
Esencialmente el proyecto no busca clonar páginas sin más, sino extraer la mayor cantidad de datos para poder ‘reutilizarlos’. “Se busca poder darle usos nuevos a los datos esenciales de cualquier página web asumiendo que es necesario trabajo adicional, creando nuestra propia base de datos”.
El resultado pone de manifiesto algunas preguntas interesantes. “¿Qué pasa si alguien extrae los datos de una web que vaya a prohibirse y, por ejemplo, monta un libro electrónico con los datos que contiene? ¿Sería un libro electrónico prohibido? ¿Y si ‘corre’ por Internet? ¿Podría ese libro editarse en papel pero estar proscrito su contenido como web en Internet?”, se cuestiona Covas.
El sistema que propone este informático funciona en el caso de los enlaces de las redes P2P, pero no para las descargas directas. “Tiene sentido copiar enlaces de redes P2P, hacer un ‘libro’ con ellos por ejemplo, ya que no indican una ubicación “física” del archivo sino cómo localizarlo en una red de intercambio determinada”, afirma; “el enlace es válido para siempre”.
Copiar las bases de datos de enlaces de SeriesYonkis, por ejemplo, resulta inútil ya que “tras el cierre de Megaupload los enlaces a los archivos alojados allí dejaron de funcionar y se produjo una cascada de retirada de enlaces entre las distintas webs que copiaron dichas bases”. “No importa que estuvieran clonados en multitud de sitios: todos habían dejado de funcionar”, recuerda Covas.
Extracción de datos
Covas explica el origen del Proyecto SindeClon. “Por mi trabajo como programador informático, se me acumularon algunos proyectos especialmente dedicados a la extracción de datos de varias páginas web”, afirma. Por eso creó un sitio en el que explica diferentes técnicas y herramientas utilizadas para realizar su trabajo. Algunas de esas páginas web están entre las que la industria de contenidos quiere cerrar cuando se empiece a aplicar la ‘Ley Sinde Wert’. “Así que pensé que ‘SindeClon’ sería un nombre bastante irónico para un proyecto como éste”.
El proyecto SindeClon demuestra que sería posible repetir un sistema de réplicas para preservar el contenido ante el bloqueo de páginas que prevé la ‘Ley Sinde’“, comenta Covas, quien añade que “es una ley muy mal hecha” y que en realidad lo que es necesario es realizar “una reforma integral de la propiedad intelectual y no chapuzas como ésta para preservar modelos de negocio”.
Aunque también pide una profunda reflexión a los dueños de los sitios web de enlaces que se lucran con los mismos. “Que conozca, no hay una sola página “en el punto de mira” de la Ley Sinde que ofrezca sus datos abiertamente o invite a realizar obras derivadas para poder seguir ‘compartiendo sin ánimo lucro’ ante la posibilidad de que cierre su web”. Según él, “hace falta extraer y clasificar esos datos, o sea, currárselo”. “Me daría por satisfecho si este proyecto, indirectamente, hace reflexionar también a algunos dueños de estas páginas web acerca de que, puestos a compartir, compartamos también los datos y facilitemos la creación de servicios derivados, de lo contrario es un ejercicio de hipocresía y existen intereses económicos“, apunta.

Enlace articulo original: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/06/navegante/1328514117.html

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